25 jun. 2014

Seismosaurio, el dinosaurio de la semana

Esta semana el dinosaurio saurisquio y herbívoro Seismosaurio va a ser el dinosaurio de la semana. Éste fue un gigantesco dinosaurio, uno de los más grandes del Jurásico. Esta semana tocaba un dinosaurio herbívoro, yo prefería un saurópodo porque hacía mucho que el dinosaurio de la semana no era un saurópodo así que espero que utilicéis la información de forma que os sirva de ayuda.
                      
Muchos expertos y paleontólogos creen que el cráneo (la cabeza) del Seismosaurio no era más grande que la de un caballo. Por mi parte, no creo que este dinosaurio tuviera la cabeza del mismo tamaño como la de un caballo, sí que fuera pequeña pero no tan minúscula comparada con su tamaño descomunal. En la cabeza poseía unos dientes parecidos a largas estacas que utilizaba para arrancar agujas de pino de las ramas de altas coníferas. Tenía un inmenso cuello que soportaba su cabeza, éste le permitía alzarse hasta los árboles para comer sus hojas a más de 15 metros de altura. El cuello estaba unido a un  cuerpo robusto, al que lo soportaba unas patas como columnas que terminaban en inmensos pies planos. Las patas eran perfectas para distribuir el inmenso peso del dinosaurio, pero hacían que fuera lento al moverse. La cola ayudaba a estabilizar el animal mientras se desplazaba. También pudo haber servido de apoyo a la bestia mientras se alzaba sobre sus patas traseras para alcanzar las altas coníferas de aquella época. Era tal su longitud que dos de estos gigantes puestos en fila habrían ocupado la longitud de un campo de fútbol. Más de la mitad de su longitud estaba formada por su cola, que tenía que ser larga para hacer de contrapeso de su inmenso y pesado cuello formado por varias vértebras mientras andaba. El Seismosaurio era un pacífico herbívoro que seguramente tuvo  pocos enemigos, pues su inmenso tamaño lo volvía difícil de atacar. No obstante, algunos científicos creen que se habría defendido de las manadas de depredadores (en caso de que algún depredador osara acercarse a este inmenso animal) con su cola a modo de látigo. Gracias a su larga cola y a su largo cuello su longitud era de unos 45 metros y su altura de unos 15 metros a la cabeza y hasta cinco metros en la cadera. Este abominable dinosaurio tenía un peso de hasta 100 toneladas y se alimentaba de hojas de los árboles. No obstante, hay un grupo de científicos que creen que el seismosaurio se alimentara de las copas de los árboles. Si este dinosaurio no tuviera los huesos huecos no se podría haber levantado del suelo.  Hasta ahora sólo se han encontrado restos fósiles del Seismosaurio (un esqueleto) en 1979 en el área de estudio Ojito Wilderness, a unos 100 kilómetros al norte de Albuquerque en Nuevo México (EEUU). Hasta que se descubran más restos no se podrá calcular la distribución del animal. El único Seismosaurio encontrado fue apodado "Sam" por los científicos que lo descubrieron. Algunos especialistas creen que Sam pudo haber muerto como resultado de que se le quedara atascado un enorme gastrolito en la garganta o el estómago. Uno de los gastrolitos encontrados con los restos era del tamaño de un pomelo, mucho mayor que ninguno descubierto antes. No obstante, existe otra teoría que se basa en un diente de depredador que se halló junto al esqueleto de este gran dinosaurio. Esto puede significar que el dinosaurio murió atacado por un carnívoro, pero es más probable que algún carroñero lo perdiera mientras comía del cadáver. El significado del nombre "seismosaurio" es "lagarto que hace temblar la tierra", ya que se pensó que gracias a su peso podría haber hecho temblar la tierra.