29 ago. 2016

Gideonmantellia, el dinosaurio de la semana

A veces, a los dinosaurios se les suele poner el nombre de otros paleontólogos que anteriormente han descubierto otros dinosaurios. Este es el caso del actual dinosaurio de la semana, Gideonmantellia, que honorifica sin duda alguna a Gideon Mantell, el que descubrió el primer dinosaurio y se dedicó a estudiarlo.

Imagen de dinosaurpictures.org.

Gideonmantellia fue un dinosaurio ornitisquio ornitópodo basal. Por lo que sabemos este animal tuvo unas alargadas patas traseras que le harían huir rápido de sus depredadores, ya que no disponía de otra adaptación para huir de depredadores de la época. Su pelvis indica que pudo optar por los dos medios de locomoción: cuadrúpeda la mayoría del tiempo y una locomoción bípeda para huir de depredadores o mientras estuviera abierto. Es probable que Gideonmantellia, al igual que otros dinosaurios similares tuviese unos sentidos desarrollados para captar a los depredadores rápidamente: un oído y una vista excelentes, aunque es posible que también desarrollase el olfato para detectar alimento. Este dinosaurio fue un dinosaurio de dieta herbívora alimentándose de plantas de crecimiento bajo. Habría tenido un cráneo corto con un pico córneo lo suficientemente duro como para arrancar los tallos de las plantas que ingeriría. Es probable que tuviese también una cola larga para hacer contrapeso de la cabeza.

Otros dinosaurios con los que convivió Gideonmantellia: mjkinv0

Gideonmantellia vivió más de un metro de longitud. Su nombre hace referencia al primer descubridor de un dinosaurio: Gideon Mantell. El género abarca una sola especie: Gideonmantellia amosanjuanae, la especie tipo. Vivió en el Cretáceo inferior, en un periodo llamado Barremiano hace aproximadamente 130 millones de años.
Sus restos, constituidos por 104 huesos, se encontraron en Galve, Teruel, en España por el paleontólogo aficionado José María Herrero Marzo y su hijo Jesús en 1982. En 1987 José Luis Sanz describió a partir del fémur izquierdo y el ilion que se encontraron un nuevo espécimen de Hypsilophodon foxii. En 1995 José Ignacio Ruiz-Omeñaca se percató de que estos restos deberían haber pertenecido a un dinosaurio diferente y tras varios procesos, en 2006 se creó la nueva especie: Gideonmantellia amosanjuanae. Aún así, este género solo se hizo válido en 2012.

Imagen de los restos fósiles encontrados pertenecientes a Gideonmantellia por ornitischiophilli

Coelophysoidea

La última vez lo hicimos con Macronaria, y hoy volvemos a hablar sobre una nueva clasificación dentro de los dinosaurios terópodos: Coelophysoidea. Continuen leyendo para averiguar más información sobre este tipo de dinosaurios.

Coelophysis de dinosaurstop.com.

Coelophysoidea es una superfamilia de dinosaurios saurisquios terópodos neoterópodos. Vivieron entre el Triásico final y el Jurásico inferior, hace entre 230 y 185 millones de años en todos los continentes excepto Oceanía y la Antártida. Aunque aparecieron muy cercanos al origen de los dinosaurios, los celofisoideos tienen varias características que los separan de terópodos basales y primitivos.

Coelophysis bauri, que una vez fue dinosaurio de la semana.

El cráneo de estos terópodos tenía unas características especiales: los huesos de la mandíbula superior estaban conectados, esto hacía a la mandíbula ser flexible con un hueco entre los dientes en los dos huesos de la mandíbula. Aunque la mandíbula hacía flexible el cráneo, también conllevaba a la debilidad del mismo, por lo que se pensó durante mucho tiempo que no pudieron haber cazado presas que viviesen recurriendo a la carroña, pero es probable que estos cráneos estuvieron reforzados. Existe este mismo tipo de cráneo en algunos dinosaurios posteriores como el espinosáurido Baryonyx. El aspecto típico de un celofísido consiste en un cráneo largo y liviano, que se conectaba al largo y bajo cuerpo por el luengo cuello. Las patas anteriores tenían tres dedos que eran útiles para cazar presas.

Izquierda - Cráneo de Dilophosaurus de flickr.com. Derecha - Cráneo de 
Cryolophosaurus ellioti de jura.0forum.biz.

Los celofisoideos desaparecieron en en el Toarciano, un subperiodo del Jurásico Inferior. Es probable que desapareciesen debido a la extinción de los prosaurópodos, que fueron probablemente su principal fuente de alimento. Aún así, varios análisis estiman que los celofisoideos son los antepasados de todos los dinosaurios terópodos.

Plateosaurus engelhardti, un dinosaurio prosaurópodo. Imagen de dinosaurios.org.

Los celofisoideos se dividen en dos familias: Coelophysidae y Dilophosauridae. También contiene varios géneros (tres) fuera de estas familias.
Los integrantes de Coelophysidae vivieron en Norteamérica, Europa y África. Esta familia contiene a Gojirasaurus, Podokesaurus y dos subfamilias. Las dos subfamilias son Coelophysinae y Procompsognathinae. Coelophysinae contiene a dinosaurios conocidos como Coelophysis o Liliensternus, mientras que Procompsognathinae consiste en dos géneros: Procompsognathus y Segisaurus. Este último dinosaurio constituye también en una optativa para el nombre de la subfamilia, haciéndola también llamar Segisaurinae.

Liliensternus de www.moddb.com.

La otra familia es Dilophosauridae, unos dinosaurios celofisoideos de tamaño medio que vivieron en África, América, Asia y también en la Antártida. Esta familia es conocida por las características y distintivas crestas en los cráneos de cada uno de sus integrantes. Estas crestas fueron probablemente usadas para el cortejo o para intimidar a los rivales, aunque es poco probable que pudieran haber sido usadas en el ataque. La familia contiene dinosaurios como Cryolophosaurus, Dilophosaurus o Sinosaurus.

Dilophosaurus por Kyoth Luterman.

22 ago. 2016

Philovenator, el dinosaurio de la semana

Hoy hablaremos sobre el nuevo dinosaurio de la semana, de nombre Philovenator. Este dinosaurio no es muy conocido, pero como en este blog no nos importa nada acerca de si es más famoso o no, hoy veremos a este dinosaurio de dieta carnívora.

Philovenator sp. por DrawingDinosaurs.

Philovenator fue un dinosaurio saurisquio terópodo tetanuro celurosaurio maniraptor deinonicosaurio trodóntido. Philovenator fue un troodóntido, por lo que al ser de este grupo ya se le pueden asignar varias características propias de este grupo: tuvo un gran número de dientes curvos en las mandíbulas, que estaban en el estrecho y largo cráneo; también tenía curvas garras afiladas en las manos prénsiles, además de contar con avanzados sentidos y una gran caja cerebral. Es representado como un esbelto y pequeño depredador emplumado que probablemente viviría en manadas para poder atacar animales más grandes que él. Mientras cazaban, se alimentaría de animales más pequeños como lagartos, insectos o pequeños mamíferos.

Philovenator curriei by EloyManzanero
Philovenator curriei por ZeWqt y por EloyManzanero

Es probable que midiese entre medio metro y un metro de longitud. "Philovenator" significa "amante de la caza". La única especie conocida es Philovenator curriei. Vivió en el Cretáceo Superior, en el Campaniano, hace entre 75 y 70 millones de años.

Philovenator a escala por Teratophoneus.

Es conocido solamente por el holotipo IVPP V 10597, que consiste en una pierna casi completa. Este escaso material fósil se encontró en la Formación Wulansuhai en Mongolia en el año 1988 por un proyecto llevado a cabo por investigadores de Canadá y China. En 1993 se describió y fue asignado a Saurornithoides, pero en 2012 se creó el nuevo género para este material fósil: Philovenator.

Saurornithoides, el primer animal con el que confundieron a 
Philovenator. Imagen de dinosaurpictures.org.

Noticias recientes sobre dinosaurios

Esta nueva entrada nos destacará las noticias más importantes relacionadas con los dinosaurios desde mediados de marzo de 2016 hasta finales de julio del mismo año. Sigan leyendo y vean nuevas especies y otros descubrimientos importantes realizados en este periodo de tiempo, en orden de antigüedad empezando por lo más antiguo.

Imagen de uno de los nuevos dinosaurios descubiertos, 
Murusraptor barrosaensis, de www.conicet.gov.ar.

Mutación genética de gallinas para que desarrollen patas de dinosaurio
Varios científicos han conseguido realizar un experimento de evolución inversa en gallinas, manipulando los genes de embriones de gallinas para que nazcan con patas parecidas a las de dinosaurios como el Deinonychus. Las gallinas poseen en hueso largo que es asignado al muslo, pero también sería el equivalente a la rótula humana. Con la evolución, este hueso se acortó y dejó de estar unido al tobillo como los dinosaurios no avianos anteriores. Los científicos inhibieron este gen en las gallinas y lograron su resultado. Como consecuencia, la tibia se acortó, al igual que en otros dinosaurios no avianos.

Pollo modificado genéticamente
Imagen de www.europapress.es.

Apatoraptor pennatus
El Apatoraptor canadiense, un nuevo dinosaurio caenagnátido pariente del conocido Oviraptor, fue descubierto por primera en vez en 1993 en rocas pertenecientes al Campaniano del Cretáceo superior. Sus restos fueron identificados primeramente como fósiles de un ornitomímido sin importancia. En 2002 empezó la preparación del esqueleto y como se pensó que le faltaba el cráneo fue olvidado de nuevo. En 2008 se reempezó el estudio del fósil y es cuando se dieron cuenta de que se trataba de una nueva especie. La especie Apatoraptor pennatus fue creada finalmente en 2016 por Gregory F. Funston y Philip John Currie, utilizando como referencia a la diosa griega del engaño y el término "ladrón" en latín para obtener de nombre "Apatoraptor. El nombre que designa la especie hace referencia a las plumas que probablemente habría tenido.

Apatoraptor pennatus de www.cbc.ca.

Crecimiento extremo en crías de dinosaurio a partir de estudios sobre el Rapetosaurus
Unos huesos fueron encontrados en la mayor isla de África, Madagascar con una antigüedad de entre 70 y 65 millones de años. Eran pertenecientes a un dinosaurio saurópodo llamado Rapetosaurus krausei. Fue Kristina Curry Rogers, una paleontóloga del Macalester College en Minnesota quién creó la especie en 2001 y es quien ha analizado los fósiles que pertenecen a una cría de Rapetosaurus, en el que varios científicos intentaron crear el patrón de crecimiento de Rapetosaurus, teniendo en cuenta que murió con entre 40 y 80 días desde que nació. El peso de la cría era parecido al de un bebé: más o menos tres kilogramos y medio, pero en pocos meses la cría se desarrolla rápidamente hasta pesar 40 kilogramos cuando murió. Las proporciones en los huesos eran similares a la de los adultos y los tejidos óseos nos dicen que se movía muy activamente. De esta forma se llegó a la conclusión de que las crías de Rapetosaurus se tenían que valer por sí solas comiendo hasta que desarrollaban su estado adulto.

Imagen de Rapetosaurus krausei de rpp.pe.

Los dinosaurios utilizaron la teoría de redes para efectuar sus migraciones
Unos investigadores, liderados por Alex Dunhill, han utilizado la "teoría de redes" para representar las migraciones de dnosaurios por todo el mundo durante la Era Mesozoica. Establecieron como base que los puentes de tierra temporales determinaban el nivel del mar durante ese tiempo que duraron, como sucedió en el Estrecho de Bering o cuando Madagascar estuvo unida al continente africano. Se observaba por ejemplo que aunque familias de dinosaurios emigraban de Europa no inmigraban hacia Europa hasta el Cretáceo inferior. Aunque la teoría de redes ha sido solamente utilizada para la informática esta es la primera vez que ha sido usada en la biología, y con un resultado bastante bueno.

Imagen de www.quo.es.

Sarmietosaurus mussachioi
Sarmientosaurus es un nuevo dinosaurio saurisquio saurópodo titanosaurio que fue descubierto en Argentina y vivió hace 95 millones de años. Sus restos (un cráneo de 43 cm y las primeras vértebras cervicales) se encontraron en 1997 por el paleontólogo Rubén D.F. Martínez en la provincia de Chubut. En 2016 se creó la especie Sarmietosaurus mussachioi por su descubridor y otros colaboradores, utilizando la ciudad de Sarmiento y un educador de una universidad argentina para crear el nombre completo de la especie. Este saurópodo pudo llegar a medir doce metros de longitud y a pesar diez toneladas. Entre los restos destaca también un posible tendón osificado encontrado cerca de las vértebras.

Imagen de phys.org.

Una perforadora alcanza el cráter dejado por el asteroide de la Extinción K-T
Los científicos que vienen de todo el mundo, participantes en el proyecto Outreach han perforado ya el cráter de Chicxulub en México. Sacaron las primeras rocas del cráter a 670 metros de profundidad en el océano. Las piedras extraídas eran piezas de granito que aparecieron como consecuencia de un meteorito de diez kilómetros de diámetro. La perforación del cráter permitiría calcular la energía que generó el choque del asteroide, el cual piensan los investigadores que equivalen a 920 millones de bombas atómicas como las de Hiroshima y Nagasaki. Esto explica el cambio de forma del cráter, que fundió las rocas, creó enormes tsunamis, terremotos, actividad volcánica, el encapotamiento del cielo y sobre todo, la extinción de miles de especies. Los cráteres complejos y fáciles de ver son más comunes en el espacio dado que no se erosionan como en nuestro planeta, por lo que es bastante raro encontrarse un cráter tan conservado como el de Chicxulub en la Península de Yucatán en Centroamérica.

Imagen de es.gizmodo.com.

Se encuentra una tonelada de huesos en fósiles en la Antártida
Unos científicos han encontrado por lo menos una tonelada de fósiles, la mayoría con una antigüedad de 70 millones de años, en el continente antártico. La mayoría de estos fósiles pertenecen a reptiles marinos y otros animales que fueron acuáticos. El viaje fue llevado a cabo por científicos australianos, sudafricanos y estadounidenses y tuvo bastante éxito. Se encontraron restos de un dinosaurio prosaurópodo llamado Mussaurus que vivió hace 215 millones de años en Sudamérica. Se encontraron también restos de plesiosaurios, pájaros y dinosaurios. Los investigadores aclararon que necesitarían tiempo para analizar todos los restos.

Imagen de clarin.com.

Spicypleus shipporum
Se nombra una nueva especie, llamada Spiclypeus shipporum por el Doctor Jordan Mallon. Este nuevo ceratopsio vivió en Norte América hace 75 millones de años. Para formar el nombre genérico utilizaron dos palabras latinas que significan "escudo con espinas", mientras que utilizaron el nombre de la familia Shipp (la familia en cuyas tierras se encontró el fósil) para hacer el nombre de la especie. Los restos encontrados son un cráneo, unas patas posteriores parciales, la cadera y la columna vertebral. Lo que es especial en Spicypleus es la orientación de sus cuernos, que apuntan hacia fuera del cráneo en ambos lados. Otra característica que difiere en este dinosaurio son las osificaciones laterales que tiene en la gola, ya que algunas apuntan hacia delante y otras hacia atrás. Si miramos bien los restos, se puede ver que este dinosaurio tenía artritis en el brazo, haciendo probablemente esta pata inútil para caminar. También se ha podido calcular cuanto tiempo vivió este dinosaurio: diez años.


Izquierda - Spiclypeus shipporum de cbc.ca. 
Derecha - Cráneo de esta nueva especie de sci-news.com.
Machairoceratops cronusi
Machairoceratops es un nuevo dinosaurio de cadera de ave ceratopsio centrosaurino que vivió en Norteamérica hace 75 millones de años, durante el Campaniano. Sus restos fueron encontrados en la Formación Wahweap en Utah, en Estados Unidos y estos fueron usados para crear la especie M. cronusi en 2016. Estos fósiles consistían en un cráneo parcial con dos cuernos posteriores largos y 
curvos. Su nombre hace referencia a la característica ornamentación de la gola con dos cuernos curvos que apuntan hacia delante. En cambio, el nombre que designa la especie hace referencia a Cronos, un dios griego.

Imagen de www.livescience.com.

Encuentran huellas en la India de 150 millones de años
Unos investigadores de la Universidad Jai Narain Vyas, de la India, han hallado icnitas de dinosaurios con una antigüedad de 150 millones de años. Se cree que pertenecían a unos dinosaurios terópodos llamados Eubrontes gleneronsensis. Cada huella mide 30 cm de largo y contiene tres dedos fuertes y gruesos. Por estas medidas, los científicos han podido calcular que el dinosaurio que las dejó tuvo entre cinco y siete metros de longitud.

Imagen de www.cadenagramonte.cu.

Se encuentran alas fósiles con una antigüedad de 100 millones de años
Se han encontrado recientemente dos pequeñas alas cubiertas de ámbar. Estas alas fosilizadas nos dicen que el plumaje que podemos ver en aves actuales existió también en sus antepasados hace 100 millones de años, ya que se pueden ver las capas, el patrón, el color y también la disposición de las plumas en estas álas fósiles. Es probable que perteneciera a algún ave enantiornite del cretáceo. Aunque se hayan encontrado ya varias plumas fosilizadas es bastante común que le falten detalles como el color, aunque es fácil asignarlas al animal del que procedieron. En el caso de estas alas fósiles es totalmente contrario. Las alas encontradas en ámbar de las que hablamos contienen la estructura ósea, además del plumaje y tejido blando.

Imagen del fragmento de ámbar con las alas de quefuerteeslaciencia.com.

Se hallan los restos del primer dinosaurio con un tumor facial
Es la primera vez que se encuentra un tumor facial en la cabeza de un dinosaurio. El tumor pertenece a Telmatosaurus transsylvanicus, un hadrosaurio pequeño, y su enfermedad consistía en una hinchazón facial tumoral localizada en la mandíbula del cráneo. Los restos fueron encontrados en el "Valle de los Dinosaurios" en Transilvania y tienen una antigüedad de entre 65 y 70 millones de años. Poco después de encontrarlo se supo que tenía una deformidad, pero no fue hasta hace poco que se estudió el motivo de esta imperfección, llamada "ameloblastoma". Un ameloblastoma es un crecimiento excesivo que no produce cáncer de tipo tumoral.

Izquierda - Reconstrucción de la cabeza del dinosaurio con tumor facial de www.europapress.es. Derecha - Reconstrucción de Telmatosaurus transsylvanicus al natural por NTamura.

El Tyrannosaurus rex hizo un sonido parecido al de las  palomas
Un nuevo estudio que ha sido publicado en la revista Evolution nos explica que grandes terópodos como el conocido y afamado T. rex emitían sonidos similares a los de las palomas. Las avestruces y las palomas emiten un sonido que se llama "arrullo", con el pico cerrado. Investigadores de diversas universidades han estado estudiando la evolución en la comunicación de 208 especies distintas de pájaros, entre las que 58 utilizaban el arrullo. Aunque el sistema de vocalización ha pasado por 16 cambios, se ha mantenido idéntico desde los dinosaurios hasta las aves actuales; por lo que es probable que dinosaurios grandes como el del titular de la noticia, sonase igual que un avestruz.

Increíble representación de un Tyrannosaurus rex 
atacando un ceratópsido de es.prehistrico.wikia.com.

Murusraptor barrosaensis
Se ha descubierto una nueva especie de dinosaurio terópodo megaraptórido, al que bautizaron Murusraptor barrosaensis. Este dinosaurio vivió hace 90 millones de años, en el Cretáceo Superior. El esqueleto se descubrió en Sierra Barrosa, en la Patagonia Argentina; es este sitio el que le da su nombre específico. El esqueleto medía unos ocho metros de longitud y no llegó a ser un adulto. El esqueleto se encontraba con un caja cerebral completa, cosa nunca vista en un megaraptor.

Izquierda - Imagen del cráneo y los restos encontrados del esqueleto de Murusraptor barrosaensis de blogs.discovermagazine.com. Derecha - Fotografía de los restos de www.cultralcoalinstante.com.